Transparencia agente-jugador: caso De Vrij

El pasado 6 de abril de 2022, la Corte Ámsterdam concluyó que hace cuatro años, en el transcurso de la contratación del Jugador por parte del Inter de Milán, la agencia Sports Entertainment Group Football, B.V.  había actuado tanto para el Club italiano -algo que aparecía en el contrato- como para el Jugador, hecho que no constaba en el mismo.  

Las evidencias aportadas por el Jugador en el proceso (e.g. asesoramiento continuado desde el inicio de la carrera del Jugador y en contratos con otros clubes profesionales; conversaciones e intercambios de propuestas; negociación en paralelo de la renovación del Jugador con su antiguo club; posts de instagram catalogando como cliente al Jugador), llevó a la Corte a concluir que tal labor de mediación en favor del Jugador también se había producido por parte de la agencia.

Asentada esa primera premisa, la Corte procede a analizar si la agencia incumplió con la normativa civil holandesa, con la normativa FIFA, las normas federativas locales y con el código de conducta de la asociación Pro Agent (a la que pertenecía en el momento de los hechos) al no informar al Jugador del propio interés de la agencia en la operación.

Del resultado de dicho análisis, la Corte concluye que el Jugador debió ser informado adecuadamente sobre qué comisión recibiría la agencia en caso de que el Jugador y el Inter de Milán llegasen a un acuerdo para el contrato laboral del Jugador.

En este sentido, si bien la agencia informó parcialmente al Jugador sobre la comisión a la que la agencia tendría derecho (i.e. 7 millones y medio de euros), obvió deliberadamente informar sobre un pago adicional de 2 millones de euros. Del mismo modo, aunque el Jugador era consciente de que la agencia tendría también derecho a un sell-on fee de una futura transferencia (que sería repartida entre el Jugador y la agencia), la agencia no informó al Jugador del porcentaje concreto.

Llegados a este punto, la Corte pone en negro sobre blanco la normativa que entiende ha sido vulnerada por parte de la agencia, poniendo el foco principal en el código civil neerlandés, así como otras reglas que deben servir de referencia para dirimir el caso:

  • Artículo 7:418 del Código Civil neerlandés: «(1) If the mandatory, in a situation falling outside the scope of Articles 7:416 and 7:417, has a direct or indirect interest in the realisation of the to be performed juridical act, then he must inform the mandator of this, unless the content of the to be performed juridical act is so precisely determined that any conflict of interest between the mandatory and the mandator is an impossibility«.

«(2) The mandatory is not entitled to a remuneration (fee) towards the mandator with regard to whom he has acted in violation of paragraph 1, without prejudice to his liability for the damage suffered by the mandator as a result of this violation. It is not possible to derogate to the disadvantage of the mandator from this provision«.

  • Artículo 8.2. del Reglamento de Intermediarios de 2015 de FIFA: «No conflict of interest would be deemed to exist if the intermediary discloses in writing any actual or potential conflict of interest he might have with one of the other parties involved in the matter, in relation to a transaction, representation contract or shared interests, and if he obtains the express written consent of all the other parties involved prior to the start of the relevant negotiations«.
  • Esta normativa ha sido igualmente incorporada a la normativa federativa neerlandesa (Reglement Intermediirs’ «RI») e italiana (Regolamento Per I Servizi di Procuratore Sportivo’ «RSPS»), siendo resaltadas por la Corte las siguientes conclusiones:

«Players and clubs are also obliged to ensure that the contract of employment between the player and the club specifies the intermediary who acted for the player and for the club» (Artículos 7 del RI y 3.4 del RSPS).

«The intermediary is obliged to state in the player’s contract the amount and terms that the intermediary will receive in connection with the negotiations relating to the formation of the contract» (Artículos 5.1(h) y 8 del RI y 6.2 del RSPS).

  • Código de Conducta de Pro Agent: La Corte recalca que la agencia, como miembro de dicha asociación estaba sometida a los principios básicos del código de conducta, los cuales, en líneas generales, establecían obligaciones en materia de información, de transparencia, de revelación de las comisiones a percibir, así como de evitar conflictos e interés o su generación, debiéndose cumplir con la normativa federativa local e internacional de aplicación.

Pues bien, sobre la base lo de anterior, la Corte, en aplicación de la normativa civil neerlandesa, determinó que la agencia vulneró el artículo 7:418 del Código Civil neerlandés y, en consecuencia, el Jugador tiene derecho a una compensación, la cual queda determinada del siguiente modo:

  1. Al Jugador se le privó de la posibilidad de negociar con el Inter de Milán sobre su salario con pleno conocimiento de la comisión que recibirá la agencia de la operación. La Corte concluye que la relación económica-financiera entre el Club, la agencia y el Jugador habría sido diferente de haberse cumplido el deber de información exigido.
  1. Resulta claro que hay una conexión entre la mencionada pérdida de oportunidad que tuvo el Jugador y el incumplimiento de la normativa de aplicación.
  1. De cara a determinar la compensación a percibir, siendo imposible conocer la cantidad a la que hubiera estado dispuesto a llegar el Inter de Milán, la Corte pone en valor otros aspectos como la cuantía de la comisión a percibir por la agencia (superior a la recibida en otras operaciones anteriores relacionadas con el Jugador), las recomendaciones de FIFA y de las federaciones neerlandesa e italiana sobre comisiones, la ausencia de negociación de un sign-on bonus en favor del Jugador pese a ser jugador libre al concluir su contrato anterior y/o la existencia de pactos anteriores donde el Jugador y la agencia se repartían al 50% posibles pagos adicionales.
  1. Sobre la base de lo anterior, se condena a la agencia al pago al Jugador del 50% de lo que la agencia recibió por la operación por parte del Inter de Milán, cifrándose la compensación en 4.750.000 euros más intereses.

Adicionalmente a esta petición, el Jugador solicitó una serie de compensaciones adicionales que fueron concedidas por la Corte (e.g. gastos judiciales; gastos extrajudiciales), así como una compensación por riesgo en materia fiscal, la cual tuvo una estimación parcial.

Sobre esto último, el Jugador alegaba que, al haberse recogido exclusivamente la intermediación de la agencia en favor del Inter de Milán y no del Jugador, la agencia había expuesto al Jugador al riesgo de que las autoridades fiscales italianas reclasificasen los importes a abonar por el Inter de Milán a la agencia como salario en especie, con la reclamación de los impuestos aplicables más recargos, intereses y sanciones.

Sin embargo, la Corte consideró que los impuestos que el Jugador habría tenido que pagar al fisco italiano en relación a tales cuantías «reclasificadas» se habrían tenido que pagar igualmente, por lo que no podrían formar parte de una compensación por daños. Cuestión diferente, son las posibles sanciones u otras medidas punitivas impuestas por dicha autoridad fiscal al Jugador.

Por ello, la Corte condena a la agencia a mantener indemne al Jugador con respecto a cualquier recargo, sanción o interés que pudiese ser impuesto por el fisco italiano al Jugador en relación a la «reclasificación salarial» de los importes relacionados con la mediación de la agencia en la firma del contrato, sin incluir los importes que habría tenido que abonar el Jugador si se hubiera estipulado ab initio que la agencia actuaba también en favor del Jugador.

Finalmente, la Corte resolvió igualmente que la agencia no tiene derecho a comisión alguna con respecto a la mediación del contrato del contrato de trabajo entre el Jugador y el Inter Milán.

Este precedente judicial, cuya ejecución provisional fue validada igualmente por la Corte, supone un importante punto apoyo para las reformas que FIFA ha puesto en práctica, con la correspondiente traslación al ámbito federativo local, en la medida en se condena a un agente por una falta de transparencia con el Jugador, privándole de un importantísimo derecho de información que hubiera sido clave en las negociaciones sobre su contrato con el Inter de Milán.

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